Siempre me han gustado las casas con personalidad, los espacios acogedores y diferentes, únicos, especiales.
El gusto por la estética y la decoración me tienen que venir de mi madre, que tuvo una pequeña tienda durante muchos años y yo pasaba horas en ella y le acompañaba a comprar a las grandes ferias de decoración.
Estudié Derecho, pero al acabar la carrera no me atraían las típicas escuelas de negocio sino que elegí realizar un Máster en Derechos Humanos, ¡era lo que más me interesaba!
Así que a mis 40 años he renacido, he comenzado de cero, me he reconvertido y ¡me siento muy bien!